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jueves, 10 de febrero de 2011

Compartimos una ilusión.

Querida María, desde hace tiempo tenemos una ilusión más que compartimos y es la de poder tener algún día una casita de campo con un huerto propio al que trasladar nuestras experiencias con la versión casera del mismo que tenemos en casa .


Hemos planeado muchas veces qué vamos a plantar, los animalitos que vamos a tener ( por supuesto, lo primero los 5 galgos españoles que vamos a adoptar, después gallinas, gatos, un burrín..... y un largo etcétera de ellos ), la casita de madera que vamos a construir al lado de la casa para que puedas llevar a tus amigas, el mono de trabajo color rosa ( ¡por supuesto, faltaría más! ), los aperos de labranza a tu tamaño.....

 Pero el otro día le diste un giro inesperado para mí, expontáneo y por lo tanto sincero como sólo una niña de 6 años lo puede ser en este mundo loco en el que la mayoría de las personas adultas miran sólo por su propio beneficio.
Íbamos los dos a la tienda, a hacer la compra. Hay una señora que pide a la puerta del supermercado y a la que damos siempre algo de dinero , una sonrisa y un deseo-"¡Suerte, señora!"- cada vez que pasamos a su lado. Le echamos unas monedas al cesto y siempre pienso que ojalá pudiéramos darle mucho más.
Ya la habíamos dejado atrás y traspasábamos la puerta del establecimiento cuando dijiste:

-"Papá, he pensado que cuando tengamos la finca, en vez de hacerme una casa para que vengan mis amigas, podríamos hacer una para que esa señora y sus hijitos vivieran en ella y así dejarían de ser pobres y podrían vivir en un sitio caliente y tener comida todos los días, y así ella no tendría que pasar frío ahí sentada en el suelo porque ya no necesitaría pedir porque nosotros le daríamos comida y ropa y una casa.
-"Tienes razón. Pero si podemos hacerte a ti la casita para tus amigas, también estaría bien, ¿no te parece?"
-"Si, pero primero una casa para los pobres y así les ayudamos a todos los que podamos."

Te besé la frente. Bendita seas, hija . Me sentí el padre más afortunado de todo el Mundo.
Nunca caminarás solo.
TE QUIERE MAS QUE NUNCA, PAPÁ.


Lección de sensatez

Querida María, ayer nos diste una lección de sensatez.
Antes de cenar , de repente, tuviste con mamá y conmigo la siguiente conversación.
-" Si alguien te dice algo que no te gusta de ti, como por ejemplo, si te llaman pelo de zanahoria, tú no te tienes que preocupar, porque lo que importa no es lo que piensen los demás de ti, sino lo que tú piensas de ti".
Más claro, imposible.
Gracias María por ser tú.

Nunca caminarás sola.
Te quiere, papá.

martes, 11 de enero de 2011

Pensando en qué habrá más allá.

Querida María.
La entrada de hoy viene motivada por un par de conversaciones que tuvimos estos días atrás, separadas sólo por unos días pero que reflejan tus inquietudes y tus miedos.
Me preguntaste, mientras te secaba tras una ducha, si nos vamos a morir, si mamá o yo o tú nos vamos a morir. Me lo dijiste con un mohín en la cara, con un gesto de comienzo del llanto. No te mentí, te dije que sí, que todos nos morimos, pero que para que eso ocurra, tiene que pasar aún mucho tiempo y que debemos de disfrutar de todas las cosas bellas que nos rodean.
-"Pero yo no quiero que te mueras, y tampoco me quiero morir yo!", sollozaste mientras me abrazabas.
No pude más que abrazarte y acariciarte, diciéndote que te calmaras, que no pasaba nada, que eso era lo normal. Salir del paso de una situación así no es nada fácil, te lo puedo asegurar, pero de estos momentos, también tengo que disfrutar contigo, aunque sea llorando juntos. Eso nada ni nadie nos lo puede quitar.
Lloramos un poco, allí, abrazados en el baño, yo de rodillas y tú de pie.
-"¿Sabes?"-acerté a decir, tragando saliba-" Cuando morimos, nos vamos a otro sitio, lejos, a un lugar lleno de campos en el que siempre hace sol, y nos convertimos en angelitos de la guarda para otras personas"
Cómo expliacarle  a una niña de 6 años mis ideas sobre la vida y la muerte, sobre mi esperanza de que pasemos a formar parte de un Nous, de un principio universal, de una energía latente y viva que llena el Universo entero y todos sus átomos.... sin pasarte mis temores, mis prejuicios y mis propios miedos.
Me pareció válida la imagen, aunque pueda resultar simplista, pero no supe encontrar un simil más dulce para tí.
Pareció calmarte.
-"¿ Y yo seré el ángel de la guarda de una niña?"-
-"Claro, y yo de un niño"
-"Y ¿te podré ver en ese sitio, papito?"
-"Por supuesto, nada ni nadie nos separará jamás, María"
-"Y los perritos cuando se mueren, ¿se convierten en ángelitos para otros perros?"
-"Por supuesto que si"
Te fuiste tranquilizando. Sequé la última lágrima que corría por tu mejilla y acabé de secarte.
Te quedaste callada el resto del tiempo que tardé en ponerte el pijama.Parecías reflexionar, casi podía escuchar a tu cabecita pensando, asimilando, buscando más preguntas.
-"Gracias papá"
-"¿Por qué hija?".
-"Porque siempre me explicas las cosas y me das buenos consejos". Y saliste para tu habitación a jugar con tus muñecas.
Yo me quedé allí, arrodillado aún en el suelo y no pude evitar una lágrima de agradecimiento por ser como eres.

Nunca caminarás sola
Te quiere, papá.

sábado, 25 de diciembre de 2010

Feliz Navidad y Feliz toda tu vida

Querida María, la época de Navidad la aprovechamos los seres humanos para proponernos mejoras para el año próximo. Casi siempre se quedan en eso, en propósitos. Creo que porque nos ponemos objetivos demasiado grandes, demasiado difíciles. Siempre he creído que pequeños objetivos, si se logran son grandes logros y si no , pequeños fracasos pero que se pueden subsanar, retomar y llegar al éxito.

Por eso, el objetivo para este año que viene es pequeño, pasar mucho más tiempo contigo, como me pediste el otro día. Ya te expliqué que ahora trabajo mucho para que en unos pocos años no tenga que hacerlo tanto y dedicarte todo el tiempo que pueda, mucho más que ahora, hacer cosas juntos y ayudarte en todo lo que pueda.
Les pido a Sus Majestades los Reyes Magos de Oriente, que te sigan conservando ese corazón de oro que tienes ahora, que sigas viendo la vida con la inocencia de tus ojos, que sigas con tu curiosidad ante la vida, que me sigas haciendo esas preguntas tan difíciles de explicarte , que te sigas preguntando cosas y que las compartas conmigo, que sigas queriendo a tus amigos como hasta ahora, que te siga gustando aprender, que tengamos tiempo para seguir haciendo experimentos caseros, que me dé años la Vida para seguir el mayor tiempo posible a tu lado....

Nunca caminarás sola.
Te quiere, papá.