lunes 21 de diciembre de 2009

Despertar

Despertarte por las mañana se ha convertido en una especie de pequeña fiesta de inicio del día. No te he visto ni una sola vez despertarte de mal humor o contrariada con algo.
Al contrario, siempre te despiertas sonriendo, aunque estés todavía somnolienta y no abras por completo los ojos.
Siempre tienes una sonrisa y un beso para papito.
Desde hace un mes aproximadamente, te despierto para ir al colegio con una canción, las mañanitas

“ Estas son las mañanitas,
que cantaba el rey David
hoy por ser día de tu Santo
te las cantamos a ti”

Si algún día no lo hago, me lo recuerdas
-Papito, la canción de la mañanita.
Es todo un placer despertarte. Es todo un placer tenerte conmigo

Nunca caminarás sola.
Te quiere, papá.

domingo 20 de diciembre de 2009

Nuestro es el futuro



Corren tiempos revueltos, aunque pienso que todas las épocas han tenido ese tipo de situaciones.
La última cumbre de Copenhague me ha dado mucho qué pensar. Creo que la simple convocatoria de dicha reunión de mandatarios y políticos es errónea.
El Planeta, su presente y su futuro no están en las manos de los dirigentes, por muy buenas intenciones que tengan y digan.
El futuro del Planeta está en nuestra manos. Hay millones de sedes de conferencias sobre ecologismo puro y práctico: están en Gijón, en Madrid, en Chaco, en Santa Fé, en Montevideo, en París, en Morcín, en Nueva York, en Delhi, en Kuala-Lumpur… en todas y cada una de las ciudades y pueblos del Planeta Tierra hay una sede que puede hacer mucho más que las reuniones retransmitidas por los medios, llenas de contenidos grandilocuentes pero con tan pocos resultados positivos.
Los verdaderos guerreros del arco iris somos todos y cada uno de nosotros.
Somos tú y yo, mi querida María, cuando separamos para reciclar, cuando nos duchamos en vez de llenar al bañera, los que usamos bombillas de bajo consumo, los que cuidamos y respetamos nuestra plantas de casa y la de los jardines que tenemos a nuestro alcance, los que echamos de comer a los pájaros de la calle el pan que nos sobra de nuestra mesa, los que respetamos a los animales ...
Siempre te he ensañado esas cosas, a que cuides las plantas, a que al perro de los abuelitos hay que cuidarle y no tirarle del pelo y tú has asumido esos comportamientos como naturales y normales.
Cada día es nuestra pequeña cumbre del clima, aportando lo que podemos y sabemos.
En nuestra casa y en la de los demás con nuestra misma conciencia, se decide el futuro.

Hace más de dos mil años, un niño vino al mundo a traernos un mensaje de Paz y Amor.
Ahora, vosotros, los niños de ahora, debéis recoger ese mensaje y hacerlo mucho mejor de lo que nosotros lo hemos hecho.

Me viene a la mente una canción que cantábamos en las misas del colegio:

“Sube hasta el cielo y lo verás.
Qué pequeñito el Mundo es
Sube hasta el Cielo y lo verás
Como un juguete de cristal
Que con cariño hay que cuidar
Sube hasta el Cielo y lo verás”

Seguiremos luchando, en una batalla sorda, en silencio, sin darnos importancia.
Seguimos luchando y venceremos, pues tenemos razón.

Nunca caminarás sola.
Te quiere, papá.

miércoles 18 de noviembre de 2009

Una vaca


Querida hija, estos días reflexiono mucho sobre la vida, mi vida y la tuya.
Yo tuve una infancia tremendamente feliz, llena de buenísimos recuerdos, plena de alegría.
Mi afán es que a ti te pase lo mismo. Mi objetivo es que en tu mente haya sólo sitio
para cosas buenas, para gratas experiencias, para momentos alegres y felices.
Procuro pasar todo el tiempo que puedo contigo, jugar , hablar, contarte cuentos, rezar.
Quisiera tener muchos más momentos que compartir, que vivir, que disfrutar juntos.

Ayer, durante un viaje en tren, me ocurrió algo curioso, esas experiencias que duran
un instante pero que parecen como larguísimas. La vía del tren transcurría por el interior, en
dirección a Pola de Laviana.
Se atraviesan túneles y se ven al pasar prados.
Yo iba leyendo un libro. Al acabar un capítulo, levanté la cabeza del texto y miré por la ventana.
En un prado apacentaba una vaca.
Una vaca.Una vaca...
En un instante reviví una experiencia de mi niñez.
En la cuadra de José el de Kilo, en el alto del Infanzón, yo entraba con mi padre.
Las vacas estaban en los pesebres comiendo. José ordeñaba una vaca, sentado en un taburete bajo
de madera. Había atado el rabo de la vaca para que no le golpeara en la cara cada vez que lo moviera.
Afuera hacía frío pero dentro se notaba el calor que emana de los animales.
Olor a cuadra, animales enormes para mi tamaño, fascinación por ver salir la leche de la ubre del animal.
La mano de mi padre apoyada en mi hombro. El saludo rudo pero amistoso de José, con su pelo blanco y la mancha en la piel de su brazo derecho que tanto me llamaba la atención...

Regresé por un instante a mi infancia, al paraíso perdido de todo hombre que haya tenido una infancia feliz.
Una vaca.

Me debo de estar haciendo viejo.

Nunca caminarás sola.
Te quiere, papá.

lunes 16 de noviembre de 2009

Lo eres todo.


En la letra de una canción puede ver uno reflejado sus sentimientos.
Esta canción de Luz Casal expresa lo que tú eres para mí, hija mía, TODO.

Mi norte y mi guía, mi perdición,
mi acierto y mi suerte, mi equivocación,
eres mi muerte y mi resurrección,
eres mi aliento y mi agonía
de noche y de día,
te lo pido por favor,
que me des tu compañía
de noche y de día... lo eres todo.
Dame tu alegría, tu buen humor,
dame tu melancolía,
tu pena y dolor,
dame tu aroma, dame tu sabor
dame tu mundo interior,
dame tu sonrisa y tu calor,
dame la muerte y la vida,
tu frío y tu ardor,
dame tu calma, dame tu furor,
dame tu oculto rencor.

Nunca camirás sola.
Te quiere, papá.